Un sistema que lleva tu nombre
En 1992, el investigador israelí Raphael Mechoulam descubrió el primer endocannabinoide producido por el propio cuerpo humano: la anandamida, a la que llamó así por la palabra sánscrita para la felicidad. Este hallazgo reveló que los seres humanos tenemos un sistema de señalización interno que utiliza moléculas estructuralmente similares a los cannabinoides de la planta Cannabis sativa. Lo llamaron sistema endocannabinoide (SEC).
Lo sorprendente es que este sistema no fue incluido en los currículos de medicina sino hasta hace pocos años, lo que explica por qué muchos médicos en ejercicio todavía no lo conocen a fondo.
Los tres pilares del sistema endocannabinoide
- Endocannabinoides: moléculas producidas por el cuerpo a demanda, como la anandamida (AEA) y el 2-araquidonilglicerol (2-AG).
- Receptores cannabinoides: principalmente CB1 y CB2, pero también GPR55, TRPV1 y otros.
- Enzimas: la FAAH degrada la anandamida y la MAGL degrada el 2-AG. Cuando el CBD inhibe la FAAH, permite que la anandamida permanezca más tiempo activa.
Receptores CB1: el sistema nervioso como protagonista
Los receptores CB1 se concentran principalmente en el cerebro y el sistema nervioso central, especialmente en el hipocampo (memoria), la amígdala (emociones y miedo), los ganglios basales (coordinación motora) y el córtex prefrontal (toma de decisiones).
Receptores CB2: el sistema inmune como campo de acción
Los receptores CB2 se expresan principalmente en las células inmunes: macrófagos, linfocitos T y B, células NK, células microgliales del cerebro y tejido óseo. Su activación produce efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores potentes.
Homeostasis: el objetivo del sistema
La función central del SEC es mantener la homeostasis, es decir, el equilibrio dinámico de todos los sistemas del organismo. Cuando algo se desregula —ya sea el sueño, el apetito, el dolor, el estrés, la inflamación o el estado de ánimo— el SEC actúa como un termostato biológico para restaurar el equilibrio.
Por qué el CBD es tan versátil
El CBD no actúa solo a través del SEC. También modula receptores de serotonina, receptores de vanilloides (TRPV1 involucrado en el dolor), receptores PPARgamma (inflamación y metabolismo) y canales de potasio. Esta polifarmacología explica por qué el CBD puede tener efectos sobre condiciones aparentemente no relacionadas entre sí.



